Escollera Sarandí Montevideo

Escollera Sarandí Montevideo

Category: Montevideo

Los domingos de tarde es un clásico pasear por la rambla, y si el clima acompaña, mejor. Familias enteras, parejas, amigos, niños, disfrutan de uno de los paseos turísticos mas emblemáticos de la capital.

Escollera Sarandí: un poco de historia

 

Entre 1920 y 1940 se llevaron a cabo las obras de construcción de la rambla de Montevideo. Lo que hoy se denomina rambla Sur, comprendida desde la Escollera hasta la calle Juan D. Jackson, se conformaba por rocas, canteras, playas como Patricios y Santa Ana además de viviendas.
El gran motivo por el cual se decidió construir una rambla en esa zona fue aplazar “El Bajo”, un barrio precario con presencia de negocios irregulares.
Luego del fracaso de varios proyectos, en 1922 el ingeniero Juan Fabini, quien era en ese entonces integrante del Consejo Departamental de Montevideo, presentó el proyecto de trazado de la rambla, el cual fue seleccionado para implementarlo.

Dirigiéndonos hacia el puerto, donde comienza la rambla, encontramos la Escollera Sarandí, se denomina así porque es la continuación de la calle del mismo nombre. De aproximadamente un kilómetro de largo, los pescadores, aficionados o no, por deporte o por trabajo concurren, siendo un lugar propicio para desarrollar dicha actividad.

El verdadero cometido de la construcción de la Escollera es evitar oleajes dentro del Puerto de Montevideo, para brindarle seguridad tanto a las instalaciones como a los navíos.

Chimenea del sistema de saneamiento de la calle Guaraní. Símbolo emblemático de la zona.

Para pasear y pescar en la Escollera Sarandí.

Es muy común ver al pescador solitario con su caña y un balde (donde lleva la carnada). Es una actividad que requiere de mucha paciencia. Mas allá de pescar o no, el pescador nato que lo hace por deporte le gusta el estar ahí, pendiente de su caña acompañado de su mate y termo, de la radio y, en muchos casos, de su mascota. Pasan horas delante de su caña, apreciando la vista hacia el mar, donde varios barcos y veleros transitan las aguas.

Los niños son los curiosos del lugar, andan correteando de un lado a otro, viendo lo que la gente pesca, y además de mirar, preguntan que tipo de pescado es el que se acaba de sacar.

Siempre vengo a la Escollera, la pesca es un hobbie que tengo y aquí es mi lugar de encuentro con gente que comparte mi misma pasión. Porque muchos de los que venimos siempre, que somos habitué , nos hemos  hecho conocidos. Comenta Luis, pescador del lugar.

Al transcurrir la tarde, entre mate y mate las ganas de comer algo rico se hacen sentir y es aquí donde los vendedores ambulantes juegan su papel, ellos son fieles a toda la rambla. Tortas fritas, pasteles de dulce de leche o membrillo, roscas de fraile, maní tostado, empanadas y hasta helados son los productos que venden para que la hora de la merienda sea aún más disfrutable.

Bahía de Montevideo. Atrás Cerro de Montevideo

El Puerto

Hacia el lado derecho de la escollera se encuentra el Puerto de Montevideo, y desde allí una de las mejores vistas de la bahía.

Es común ver los barcos pesqueros y de carga ingresar al Puerto (como muestra la imagen).

En el Día del Patrimonio podes visitarlo y visualizar la embarcaciones además de disfrutar de la vista hacia la bahía. Aunque no esta abierto al público durante el año, en el fin de semana del patrimonio abre sus puerta para que tanto ciudadanos locales como turistas puedan presenciar las inmensas embarcaciones e instalaciones organizado por la Armada Nacional.

 

Texto by Betina